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En apenas unos meses nacerá tu pequeño príncipe o princesa, y para cuando llegue ese momento querrás recibir al nuevo miembro de la familia con el mejor ambiente posible, un lugar tranquilo que refleje vuestros valores y estilo de vida.

Existen muchos padres que optan por recurrir a los conocimientos y saber hacer de un diseñador de interiores para dar vida a un ambiente infantil óptimo, pero la mayoría prefieren decorar la habitación de su pequeño por sí mismos con el fin de impregnarla con su personalidad, carácter y valores. Si perteneces al segundo grupo estás de enhorabuena, porque a continuación te ofrecemos una serie de recomendaciones para lograr el mejor resultado:

Elige tu estilo

Aspectos como el tamaño y forma de la habitación destinada a albergar el dormitorio del bebé o la iluminación son importantes y se deben de tener en cuenta, pero no olvides que cualquier espacio tiene ventajas, y que sólo has de saber localizarlas y potenciarlas a través de la ornamentación y el estilismo.

Si el espacio de la habitación es pequeño, lo mejor es que pintes las paredes con colores lisos y claros, como los tonos pastel, y que para el techo escojas el color blanco o beige, también liso. Si la habitación del bebé es grande pero carece de iluminación natural durante casi todo el día, lo mejor es que elijas este tipo de colores para las paredes: cuanto más claro es el color, más diáfano será el ambiente.

Si no tienes problemas ni de espacio ni de iluminación, puedes optar por unas paredes más originales e imaginativas; el uso de murales con motivos infantiles está marcando tendencia, pero antes de optar por unos dibujos y colores u otros, escoge el mobiliario y el resto de ornamentos, así como el emplazamiento dentro del habitáculo.

En busca de la armonía

El mobiliario, la ropa de cama y el resto de elementos son tan importantes como el espacio, la iluminación o el color que hayas escogido. Lo importante es que crees un ambiente infantil que refleje tu forma de ser y tus gustos de manera armoniosa a través de la totalidad de aspectos y componentes. A continuación te damos las claves:

Huye de las malas combinaciones, porque sólo originarán estridencias visuales; si has optado por una decoración sencilla y diáfana (ojos de buey, estores, colores claros, ropa de cama clásica, etc.), lo mejor es que utilices un mobiliario estilo clásico de líneas depuradas y sencillas. Si prefieres un ambiente más jovial y animado, puedes mezclar algún que otro estilo siempre y cuando uno de ellos predomine sobre el otro.

Existen tantos tipos de habitación infantil como tu mente pueda imaginar. Atrévete a experimentar y a decorar el que será el dormitorio de tu bebé, porque no hay mejor creatividad que la que surge del amor.

¿Y tú?, ¿cómo has decorado la habitación de tu bebé?